Libertad. soledad y esperanza
Las cookies de este sitio se usan para personalizar el contenido y los anuncios, para ofrecer funciones de medios sociales y para analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de medios sociales, de publicidad y de análisis web. El hombre tiene sus raíces en la tierra pero su mirada en el Eterno. Todo tiempo y todo hombre tiene una misión. Cuando el hombre ve pasar el tiempo siente desconsuelo al percibir la finitud, siente nostalgia, y para buscar consuelo debe dirigir su mirada más allá de la temporalidad. Cuando el hombre en libertad, renuncia a la posesión, y se afinca en lo Eterno, en Dios, participa en el señorío del tiempo, porque el porvenir se gesta en el presente. Y en ese presente, en la inmediatez, se presenta como mediación Dios, porque en la humanidad mediadora del Verbo encarnado encontramos a Dios. Don Olegario entiende el tiempo como tiempo de libertad, de soledad y de esperanza: “Libertad, y...