San Francisco de Asís transformó la relación entre el arte y la naturaleza al introducir un sentimiento nuevo, más fresco y vivo al ideal cristiano, desplazando el enfoque de una representación puramente conceptual a una imagen sensible. Esta transformación se manifiesta a través de los siguientes pilares fundamentales:El Realismo Místico Trascendente: San Francisco integró la visión del cristianismo primitivo con la realidad terrenal, creando un "realismo místico trascendente" que reposa en la unidad de Dios y el mundo. Bajo esta perspectiva, cualquier cosa pasajera o terrestre sirve como una imagen de lo eterno, convirtiendo a la creación en una semblanza armoniosa de la divinidad. La Naturaleza como Intermediaria: Con San Francisco, la naturaleza dejó de ser algo de lo que el espíritu debía liberarse para convertirse en una intermediaria entre Dios y el hombre. El santo veía en los animales, las plantas, los astros y los elementos a sus "hermanos y hermanas", exh...